lunes, 16 de enero de 2017

¡Demasiados juguetes! de Heidi Deedman.


Lulú es la protagonista de este libro. Cuando era pequeña le regalaron un peluche, Júpiter, un osito precioso que al instante fue su favorito. En cada cumpleaños y cada Navidad le regalan más y más juguetes. A ella le encantan, pero llega un momento en que ¡están por todas partes!, no tiene espacio, no sabe dónde meter tanto juguete y necesita un plan que resuelva la situación. ¿Os imagináis lo que hará?

Yo no me esperaba el plan para nada y me ha sorprendido. La idea de Lulú no ha podido ser más acertada ya que hará felices a muchos niños y nos ayudará a explicarles, a los más pequeños, la importancia de ser solidarios y de compartir con los demás lo que tenemos.
Muchas veces llegan a casa demasiados juguetes, tantos que ni da tiempo para jugar con ellos y como están por todas partes no tenemos espacio para hacer otras cosas.


Dar es el mejor ejercicio para liberarse de uno mismo.

Las ilustraciones son preciosas y se adecuan perfectamente a la historia, con un estilo clásico que muestra con sutileza las desventajas del consumismo. 
Además la ilustradora ha sabido plasmar las caras de desesperación de la pequeña Lulú y de aturdimiento de los juguetes cuando la situación se vuelve insostenible para todos por el exceso de juguetes.
En cuanto al formato, es de tamaño mediado y tapa dura. ¡Nos ha encantado!


Considero que este libro es genial para ayudarles a los niños/as a entender que no es necesario tener tantos juguetes, que a veces con unos pocos que realmente nos gusten es necesario. De igual forma, ayuda a hacer entender a muchos padres que los juguetes a veces están de más y que lo que realmente nuestros hijos necesitan es que pasemos más tiempo con ellos: salidas al parque, guerras de cosquillas, ver una peli juntos...
En cumpleaños y sobretodo en Navidad hay una imagen que se repite en muchos hogares, al menos en los países donde se tienen más recursos económicos: los niños ansiosos rompiendo los papeles de regalos para descubrir qué hay dentro y luego pasar, frenéticamente, al próximo regalo. Esta tendencia consumista que parece haberse instaurado en las últimas décadas no es beneficiosa para los niños. De hecho, hacerles demasiados regalos a los pequeños puede llegar a ser contraproducente. Además no valoran lo que tienen y siempre quieren más y más.

Un exceso de juguetes mata la ilusión

Para finalizar, quiero hablaros un poco del Síndrome del niño hiperregalado:
“En los últimos tiempos se ha apreciado una tendencia muy peligrosa para el desarrollo emocional de los niños, a la que se ha bautizado como “Síndrome del Niño Hiperregalado”. Este problema hace alusión al intento de los padres a compensar con juguetes el poco tiempo que pasan con sus hijos. Como resultado, se produce una "anestesia emocional", el niño se vuelve caprichoso, egoísta y consumista. Está más preocupado por vanagloriarse delante de sus amigos y compañeros del colegio de la cantidad de regalos que recibieron.


De hecho, la tendencia a enfocarse en la cantidad de juguetes, más que en su calidad, también desvela un desconocimiento de los padres de las necesidades de sus hijos. Los juguetes y regalos son importantes en la vida del niño pero estos tienen una función precisa y, bajo ningún concepto, pueden ser un sustituto de la atención y el cariño que deben propiciar los padres.”

En este sentido, un exceso de juguetes provoca en los niños: sobreestimuación, perdida de la ilusión, bajo nivel de tolerancia a la frustración, limita la fantasía y desarrolla antivalores.

La abundancia de juguetes, más que enriquecer su juego lo empobrece, porque al final el niño, entre tantos, irá de uno a otro sin centrarse ni jugar, realmente, con nada. El consejo es que te inclines por la calidad y no por la cantidad. Aquellos que estimulen su imaginación y les permita explorar serán la mejor elección.


Si crees que tu peque tiene demasiados juguetes, puedes aprovechar para regalar a un amigo, a la guardería o a una organización humanitaria los regalos de anteriores Navidades o cumpleaños, que están en buenas condiciones, pero con los que ya no juega, bien porque se ha cansado de ellos, o porque se le han quedado “pequeños”. Así aliviarás espacio pero sobre todo empezarás a inculcar a tu hijo los valores de generosidad y solidaridad que, cuando se practican, aportan satisfacción al que da y placer al que recibe.

Aprovecha además para pasar tiempo junto. En vez de comprar tantos regalos, planifica actividades de ocio en familia, como ir al cine, al teatro, al zoo o simplemente dar un paseo. Tu tiempo, es el mejor regalo que le puedes hacer. Así lo confirma este emotivo vídeo.


Podéis encontrarlo en: La casita roja

La casita roja es una pequeña editorial que acaba de empezar pero sus apuestas como Demasiados Juguetes son maravillosas. Os invito a seguirla muy de cerca. 

¡ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO!



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2 comentarios:

  1. Hola buenos días, me ha encanto el libro, lo voy a conseguir para mi niña. Desde antes de ser mamá tenia claro tener cuidado con los excesos de regalos o juguetes.
    Creo que lo he controlado hasta ahora medianamente bien. De todos modos aunque mi niña le gustan los juguetes , se vuelve loca con los libros y con pequeños detalles como una cuerda o un cartón y así es como he venido trabajando en su estimulación con elementos que tenemos en casa. El libro me lo anoto, muchas gracias por la recomendación.

    Saludos.

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    1. ¡Buenos tardes! Es una maravilla, en casa y en el cole lo leemos una y otra vez. Como bien dices es super importante cuidar los excesos desde bien pequeñitos. Este es uno de esos libros que nos ayudan a hacerles entender que los excesos no suelen ser buenos y que hay que controlarse siempre.
      Te encantará. Gracias a ti por la visita y por tu comentario. Mil besos.

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